Hijas e Hijos

Los adultos rara vez muestran su cara verdadera. Aprenden a pretender temprano. Para jugar papeles, para mentir.

La variedad completa de nuestras emociones se puede ver en un niño de tres a cuatro años en una hora. Todo está abierto: asombro, alegría, miedo, indignación, orgullo. Eso permite que sea observado.